III TALLER REGIONAL DE DERECHOS HUMANOS
TUNJA – BOYACÁ
4-5 DE DICIEMBRE DE 2009
“Comprendemos la esperanza como la capacidad
De construir y reconstruir nuestras vidas; de soñar y seguir soñando,
De recordar que desde el arte y toda nuestra magia
Trazaremos rutas de libertad… Pero sobre todo,
Que en contra de cualquier gobierno que mutila sueños,
Seguiremos labrando caminos de dignidad y paz…”
En solidaridad con Luis Eduardo Y Liliana. Exigimos su libertad.
JUSTIFICACIÓN
El desarrollo del conflicto armado Colombiano, que supera las condiciones de baja intensidad sumando a esto la participación de terceros en el desarrollo del mismo, imprime la connotación internacional, arroja y sigue arrojando sin número de víctimas que dado sus condiciones de vulnerabilidad e indefensión en todo contexto, demanda del estado urgentes apoyos y salvaguarda de su vida y dignidad, aún expresándose inexistente dicho aporte estatal. De tal forma que las condiciones nacionales se expresan en el progresivo aumento de las victimas, aflorando nuevas y más variadas necesidades derivadas del conflicto y sobre todo –que es lo que nos convoca – diferentes formas de violación flagrante de los derechos humanos en cada rincón del país.
Tal condición nos ha mostrado el permanente hostigamiento a dirigentes sociales y políticos que en ejercicio democrático participan de la construcción de nación desde la pluralidad de posturas y posibilidades generadas en nuestra cultura; las desapariciones forzadas, los falsos positivos, y la impunidad reinante en este gobierno, evidencia permanentemente su ilegitimidad.
En el marco de la crisis humanitaria reinante, y que se acrecienta ante los ingentes esfuerzos del gobierno nacional por desconocer a toda costa una guerra imperante en Colombia, y que se vivencia aún más directamente en zonas campesinas del país, no excluye bajo circunstancia alguna al departamento de Boyacá, en donde estas prácticas se presentan permanentemente en los diferentes escenarios del departamento en detrimento del bienestar y los derechos humanos de la población civil en general.
Reconocemos que los factores derivados de un conflicto armado como en el que están inmersos las fuerzas militares legales e ilegales, constituyen un marco de inestabilidad para las poblaciones no combatientes que son vinculados de cualquier forma al conflicto; sin embargo los comportamientos no admisibles en cualquiera de los contextos radica exclusivamente en que los actores armados no reconozcan los derechos de los pobladores y, más grave aún, sean los representantes armados del gobierno – militares – quienes se constituyan en uno de los más grandes perpetradores de crímenes a la población indefensa y por tanto, mayores violadores a los derechos humanos en todo el contexto nacional y local.
Adicionalmente, la persecución llevada a cabo en aras de socavar la llamada “acción de grupos terroristas”, ha venido mutando en intereses mucho más focalizados en la política del país, queriendo con esto limitar la opinión, la acción de grupos sociales y en general las formas de pensar que disientan de un proyecto político con claros fundamentos fascistas que van cercenando vidas, pensamientos, opiniones y posibilidades de un mejor país. De tal forma, estas condiciones generadas por las prácticas del estado han orientado todo su arsenal hacia personas inocentes; los montajes han sido una constante de incriminación a dirigentes sociales y estudiantiles, demostrando la vinculación de los conflictos a los claustros universitarios buscando eliminar el pensamiento crítico y transformador, lanzando señalamientos irresponsables de ser cuna de criminales. Dicha condición, generada en contra de dos estudiantes de la Universidad Pedagógica Y Tecnológica De Colombia, Luis Eduardo Sarmiento y Liliana Gutiérrez, detenidos ilegalmente y sometidos a tratos indignos, se constituye como uno más de los casos de persecución y señalamiento a estudiantes, pero aún más grave, se manifiesta como la criminalización del pensamiento crítico, disidente, pensante, respondiendo con esto a la aplicación de un modelo guerrerista, retardatario y autoritario, que desconoce los derechos humanos y toda clase de libertades. Ante todo nos solidarizamos con Luis Eduardo y Liliana, exigimos trato digno, su debido proceso y libertad inmediata.
Con el ánimo de posibilitar un intercambio y encuentro se ha pensado este III TALLER REGIONAL, planteando como objetivo la concreción de planes integrales de trabajo y propuestas que posibiliten propendan la vinculación y el trabajo conjunto en defensa de los derechos humanos. Nuestra propuesta se fundamenta desde el trabajo en redes, proponiendo y articulando los procesos con el objetivo común de aportar hacia la reconstrucción de la dignidad de nuestro pueblo. Nos concentraremos entonces sobre tres líneas de trabajo:
ACUERDO HUMANITARIO: Entendiendo este como un primer paso importante hacia una concertada paz, que reconozca y supere las causas estructurales de esta guerra fratricida.
BASES MILITARES: Desde otras latitudes se plantea contra de la lógica intervencionista y guerrerista una reflexión que responda desde un llamado generalizado a priorizar nuestra soberanía y defender nuestros verdaderos intereses.
EN SOLIDARIDAD CON LOS PRESOS POLÍTICOS: Se plantea en este tercer encuentro un reconocimiento fraterno, de hermandad y de lucha en nombre y por tod@s aquell@s que a través de sus sueños y sus esperanzas han pensado que otro mundo es posible, y ahora son víctimas de los montajes y conciertos delictivos por parte del estado plutocrático y militarista que los condena a la pérdida de su libertad. Pero que aún desde su encierro comparten sus sueños y nos acompañan desde allá en esta lucha de tod@s.
OBJETIVOS:
Generar un escenario de discusión respecto a loas violaciones que en materia de derechos humanos se presentan en Boyacá.
Incentivar al interior del as organizaciones sociales del departamento la cultura de los derechos humanos en su defensa, aplicación y vivencia.
COMITÉ PERMANENTE POR LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS – REGIONAL BOYACÁ
RED SALVAJE ESPERANZA
CORDINACIÓN COLOMBIA EUROPA – ESTADOS UNIDOS - COEUROPA




